EL RETORNO DE LO FEMENINO
Arquetipo, historia y consciencia: un diálogo entre filosofía, espiritualidad y ciencia
Artículo de presentación para estudiantes universitarios
Dr. Harvey Rivadeneira Galiano
Doctor en Medicina
Investigador filosófico-científico de Occidente y Oriente
Agosto de 2026
Nota metodológica
Este artículo distingue de manera explícita dos tipos de saber que, con frecuencia, aparecen entremezclados en la literatura de divulgación espiritual: por un lado, el saber filosófico-espiritual —arquetipos, símbolos, mitologías y tradiciones contemplativas, cuyo valor es interpretativo y existencial, no empírico—; por otro, el saber histórico y científico verificable, sujeto a evidencia documental y a metodología de investigación contrastable. Ambos son legítimos y ambos enriquecen la reflexión universitaria, pero conviene no confundirlos: cuando una idea pertenece al primer registro —por ejemplo, la noción de una 'Era Lunar' seguida de una 'Era Solar' en la consciencia humana—, se presentará como lo que es, una lente simbólica de interpretación cultural propia de la psicología arquetípica y de ciertas corrientes espirituales contemporáneas, y no como un hecho antropológico establecido.
Prólogo
A lo largo de mi camino como médico, como investigador de las tradiciones de Oriente y Occidente y como practicante del zen, he aprendido que las grandes preguntas humanas rara vez se resuelven completamente desde una sola forma de conocimiento. La pregunta por lo femenino y lo masculino como principios de consciencia —no como categorías biológicas de género, sino como dos maneras arquetípicas de relacionarnos con la vida— es una de esas preguntas que exige mirar con los dos ojos: el de la ciencia y el de la sabiduría contemplativa.
Este artículo toma como punto de partida el ensayo del pensador Kingsley Dennis 'No despiertes la Belleza hasta que llegue el momento', y lo desarrolla distinguiendo con cuidado lo que en él es reflexión simbólico-espiritual —legítima y sugerente— de lo que es historia documentada y de lo que la ciencia contemporánea sí ha podido estudiar con rigor, como el llamado 'efecto de perspectiva general' que experimentaron los astronautas del programa Apolo.
Introducción
Numerosas tradiciones filosóficas y espirituales, tanto de Oriente como de Occidente, han descrito la existencia mediante la polaridad de dos principios complementarios: uno asociado a lo receptivo, lo cíclico y lo relacional —habitualmente llamado 'femenino'—, y otro asociado a lo lineal, lo conquistador y lo orientado a metas —llamado 'masculino'—. Conviene subrayar, como hace el propio autor del ensayo que inspira este artículo, que estos términos no remiten al sexo biológico ni a la identidad de género, sino a modos de consciencia y de relación con el mundo que, en distintas proporciones, habitan en toda persona y en toda cultura.
Este artículo examina esa polaridad arquetípica desde tres ángulos: el filosófico-espiritual, que recoge las fuentes de las que se nutre esta idea (la psicología junguiana, la mitología comparada, la alquimia, el ecofeminismo y ciertas tradiciones contemplativas); el histórico, que revisa qué puede documentarse con evidencia sobre episodios como la caza de brujas europea; y el científico, que examina qué ha podido estudiarse empíricamente sobre fenómenos como la experiencia de los astronautas al observar la Tierra desde el espacio.
Contenido filosófico y espiritual: el arquetipo de lo femenino y lo masculino
La psicología arquetípica de Carl Gustav Jung: El psiquiatra suizo Carl Gustav Jung propuso que la psique humana contiene estructuras universales —arquetipos— entre las cuales se encuentran el ánimus (el principio masculino) y el ánima (el principio femenino), presentes en toda persona independientemente de su sexo biológico. Para Jung, la maduración psicológica —a la que llamó individuación— requiere integrar conscientemente ambos principios, en vez de identificarse unilateralmente con uno de ellos. Esta idea es la raíz teórica directa de buena parte del lenguaje que emplea Dennis al hablar de una 'consciencia masculina' y una 'consciencia femenina' que la civilización occidental necesitaría reconciliar.
Mitología comparada y la Gran Madre
Autoras como Anne Baring y Jules Cashford, en su influyente estudio sobre el mito de la diosa en las culturas antiguas, documentan que numerosas civilizaciones prehistóricas y de la Antigüedad temprana rindieron culto a divinidades femeninas asociadas a la fertilidad, la tierra y los ciclos de la naturaleza, y que ese culto fue perdiendo centralidad conforme se consolidaron los panteones y las religiones dominadas por divinidades masculinas y celestes. Es importante señalar que la magnitud y la naturaleza exacta de este cambio —a menudo descrito de forma esquemática como el paso de un 'matriarcado' original a un 'patriarcado' posterior— es objeto de debate entre arqueólogos y antropólogos: la evidencia arqueológica disponible es fragmentaria y admite más de una interpretación. Lo que sí puede afirmarse con relativa solidez es que el simbolismo de la diosa madre es recurrente en múltiples mitologías —mesopotámica, egipcia, griega, hindú— y que su lugar relativo dentro de cada panteón varió con el tiempo.
La caza de brujas como represión de lo femenino: lectura simbólica
Dennis interpreta la caza de brujas europea como una manifestación histórica de la represión del poder femenino. Esta lectura simbólica es defendida por corrientes del ecofeminismo y de la espiritualidad de la diosa, y tiene un anclaje real en los hechos históricos documentados (que se revisan en la siguiente sección). Conviene matizarla, sin embargo, con lo que la historiografía académica actual sostiene: los estudios contemporáneos —basados en registros judiciales, no en cifras retóricas— muestran un fenómeno más complejo, ligado también a conflictos religiosos de la Reforma y la Contrarreforma, crisis económicas, epidemias y tensiones comunitarias locales, y no exclusivamente a una lógica de género, aunque el sesgo de género en las víctimas fue, en efecto, muy marcado y está bien documentado.
El unus mundus alquímico y el 'matrimonio sagrado'
La tradición alquímica europea, tal como la retoma Jung en sus estudios sobre psicología y alquimia, empleaba la imagen del unus mundus —un 'mundo uno' subyacente en el que materia y psique no están separadas— y la imagen de la coniunctio o 'matrimonio sagrado' entre los principios masculino y femenino como metáfora de integración psicológica y espiritual. Esta es una imagen simbólica potente para la reflexión personal y contemplativa, pero pertenece al lenguaje de la hermenéutica simbólica, no al de la física ni de la cosmología científica.
Resonancias con el pensamiento oriental
Desde mi propia práctica en el budismo zen, encuentro un eco genuino entre esta búsqueda de integración de opuestos y el concepto de origen dependiente (pratītyasamutpāda), según el cual ningún fenómeno existe de manera aislada o permanente, sino en relación constante con todo lo demás. El taoísmo, con su imagen del yin y el yang, ofrece una de las formulaciones más antiguas y elegantes de esta misma intuición: no como una lucha entre opuestos, sino como una danza complementaria. Estas tradiciones no son 'ciencia' en el sentido moderno del término, pero constituyen sistemas de sabiduría práctica validados por milenios de experiencia contemplativa acumulada, y merecen ser estudiados con el mismo respeto intelectual que cualquier otra gran tradición filosófica.
Contenido histórico y científico: lo que la evidencia permite afirmar
> La caza de brujas europea: los datos documentados
A diferencia de cifras sensacionalistas que en algún momento circularon hablando de millones de víctimas —un error historiográfico que se remonta a un cálculo defectuoso del siglo XVIII—, la investigación histórica contemporánea, basada en registros judiciales de la época, sitúa el número de juicios por brujería en Europa entre los siglos XV y XVIII en torno a 100.000, con un número de ejecuciones estimado entre 40.000 y 60.000 personas. Entre el 75% y el 80% de las personas ejecutadas eran mujeres. La persecución se concentró sobre todo entre 1550 y 1650, coincidiendo con las guerras de religión europeas, y varió enormemente de una región a otra: mientras en el Sacro Imperio Romano Germánico se registraron decenas de miles de ejecuciones, en Irlanda se documentan solo cuatro casos en todo el período.
Este dato histórico —verificable y ya suficientemente grave por sí mismo— no requiere de cifras exageradas para sostener la lectura de que existió una violencia sistemática con un marcado sesgo de género, ejercida en su mayoría por estructuras de poder masculinas.
> El programa Apolo y la fotografía 'Earthrise'
Es un hecho histórico bien documentado que la fotografía conocida como Earthrise ("la salida de la Tierra"), tomada por el astronauta William Anders durante la misión Apolo 8 en diciembre de 1968, se convirtió en una de las imágenes más influyentes del siglo XX y ha sido señalada por numerosos historiadores como un catalizador simbólico del movimiento ambientalista moderno.
> El 'efecto de perspectiva general' (overview effect): lo que dice la ciencia
Lo que en el ensayo original se describe como una 'epifanía' de los astronautas tiene, en efecto, un correlato científico real: se trata del fenómeno que la psicología ha denominado overview effect o 'efecto de perspectiva general', término acuñado por el escritor Frank White en 1987 para describir un cambio cognitivo de consciencia que experimentan algunos astronautas al observar la Tierra desde el espacio.
Investigaciones psicológicas posteriores, como la de David Yaden y su equipo, publicada en 2016 en la revista Psychology of Consciousness, han estudiado sistemáticamente los relatos de astronautas y proponen que este efecto puede explicarse mediante constructos psicológicos ya conocidos por la ciencia: el asombro (awe), la autotrascendencia y los cambios en los esquemas cognitivos de percepción del propio lugar en el mundo. Los astronautas reportan de forma consistente sentimientos de interconexión, un renovado sentido de responsabilidad hacia el planeta y una sensación de unidad con el resto de la humanidad.
Este es un ejemplo valioso de cómo una experiencia descrita en términos casi místicos por quienes la viven puede, al mismo tiempo, ser objeto de estudio psicológico riguroso: ciencia y experiencia transformadora no son necesariamente incompatibles.
> Las afirmaciones sobre 'eras de consciencia lunar y solar': estatus epistemológico
La periodización que propone el ensayo original —una 'Era Lunar' seguida de una 'Era Solar' hacia el año 2000 a.C.— no corresponde a una categoría reconocida por la arqueología ni por la historia académica de las religiones. Se trata de un recurso narrativo propio de la psicología arquetípica y de ciertas corrientes de la espiritualidad contemporánea, útil como metáfora para pensar transformaciones culturales de largo plazo, pero que no debe presentarse ante una audiencia universitaria como un hecho histórico probado. Lo que sí es históricamente documentable es que, en efecto, numerosas civilizaciones del Cercano Oriente antiguo experimentaron hacia el segundo milenio antes de nuestra era procesos de migración, conquista y consolidación de panteones religiosos dominados por divinidades masculinas, aunque las causas y el ritmo de ese proceso son mucho más complejos y variados de lo que sugiere una narrativa única y global.
Conclusiones
Primera. La polaridad simbólica entre lo 'femenino' y lo 'masculino' como principios de consciencia —no de género— es una herramienta filosófica y espiritual legítima y fértil, con raíces en la psicología junguiana, la mitología comparada y diversas tradiciones contemplativas de Oriente y Occidente. Su valor es interpretativo y existencial: ayuda a pensar el equilibrio entre modos de ser complementarios.
Segunda. Esa polaridad no debe confundirse con una periodización histórica establecida. Afirmaciones como la existencia de una 'Era Lunar' seguida de una 'Era Solar' pertenecen al registro simbólico-espiritual, no al historiográfico, y así deben presentarse en un contexto académico.
Tercera. Existen episodios históricos reales y bien documentados —como la caza de brujas europea— que sí sustentan, con matices, una lectura crítica sobre la violencia históricamente ejercida contra mujeres y contra saberes asociados a lo femenino, sin necesidad de recurrir a cifras exageradas ni a marcos exclusivamente esotéricos para reconocer su gravedad.
Cuarta. La ciencia contemporánea sí ha logrado estudiar empíricamente fenómenos de trascendencia y unidad como el overview effect experimentado por los astronautas, lo cual demuestra que experiencia contemplativa y método científico pueden dialogar fructíferamente, siempre que se respete el terreno propio de cada uno.
Quinta. El verdadero ejercicio de pensamiento crítico universitario no consiste en descartar la sabiduría simbólica y espiritual por no ser 'científica', ni en descartar la evidencia científica por parecer fría frente a la intuición, sino en aprender a distinguir con honestidad qué tipo de verdad ofrece cada una, y a dejarlas dialogar sin confundirlas.
Epílogo personal
Como médico he visto cuerpos enfermos sanar más rápido cuando, junto al tratamiento clínico, hay también acompañamiento, escucha y sentido. Como practicante del zen he aprendido que la quietud no es huida del mundo, sino una forma distinta de habitarlo con más atención. Y como investigador de las tradiciones de Oriente y Occidente, he llegado a una convicción sencilla: ni la ciencia sin alma, ni la espiritualidad sin rigor, bastan por sí solas para sostener a una civilización sana.
Lo que el ensayo de Kingsley Dennis nombra como 'lo femenino' —esa capacidad de escuchar, de tejer relaciones, de sostener sin necesidad de dominar— no es, para mí, una fuerza cósmica separada de la razón, sino una cualidad que la propia razón necesita para no volverse fría ni destructiva. Invito a cada uno de ustedes, futuros profesionales de tantas disciplinas distintas, a cultivar ambas capacidades: la del análisis riguroso y la de la escucha atenta. Ninguna ciencia, y ninguna tradición espiritual, es completa sin la otra.
Dr. Harvey Rivadeneira Galiano
Doctor en Medicina · · Humanista
Bibliografía
Baring, A., & Cashford, J. (1991). The Myth of the Goddess: Evolution of an Image. Viking Arkana.
Baring, A. (2013). The Dream of the Cosmos: A Quest for the Soul. Archive Publishing.
Britannica, The Editors of Encyclopaedia. (2024). Early modern witch trials. Encyclopaedia Britannica. https://www.britannica.com/topic/early-modern-witch-trial
Dennis, K. (2017). No despiertes la Belleza hasta que llegue el momento. KingsleyDennis.com.
de Rosnay, J. (2000). The Symbiotic Man: A New Understanding of the Organization of Life and a Vision of the Future. McGraw-Hill.
Jung, C. G. (1955–1956). Mysterium Coniunctionis: An Inquiry into the Separation and Synthesis of Psychic Opposites in Alchemy. Princeton University Press.
Levack, B. P. (2016). The Witch-Hunt in Early Modern Europe (4th ed.). Routledge.
Vaughan-Lee, L. (2009). The Return of the Feminine and the World Soul. The Golden Sufi Center.
White, F. (2014). The Overview Effect: Space Exploration and Human Evolution (3rd ed.). American Institute of Aeronautics and Astronautics.
Yaden, D. B., Iwry, J., Slack, K. J., Eichstaedt, J. C., Zhao, Y., Vaillant, G. E., & Newberg, A. B. (2016). The overview effect: Awe and self-transcendent experience in space flight. Psychology of Consciousness: Theory, Research, and Practice, 3(1), 1–11. https://doi.org/10.1037/cns0000086











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