domingo, 26 de mayo de 2019

BASES DE LA MEDITACIÓN BUDISTA











El Budismo comenzó́ animando a sus practicantes a comprometerse con smrti (sati) o vigilancia mental, lo que significa desarrollar una conciencia plena sobre todo aquello que tenga que ver con uno mismo y con el mundo que le rodea, ya sea sentado en una postura especial o en el decurso de la propia vida. Este es el tipo de meditación que el propio Buda practicó bajo el árbol de la iluminación y se hace mención de ella en él séptimo punto del óctuple sendero.

Muy pronto, los monjes budistas expandieron y formalizaron su comprensión de la meditación. Las bases de toda meditación, tal como fue entendido incluso en los primeros años del Budismo, son shamatha y vipashyana.

Shamatha se traduce a menudo como calma permanente o tranquilidad. El desarrollo de la tranquilidad es un prerrequisito para cualquier desarrollo posterior. Vipashyana significa visión clara o especial intuición, e implica una comprensión penetrante del sufrimiento, la inestabilidad y la ausencia de ego.
Sólo después de que estas formas hayan sido perfeccionadas puede uno seguir hacia otros tipos de meditación más complejos y exigentes. El samadhi es la concentración o la meditación sobre un solo tema. Implica una intensa focalización de la conciencia.

El samadhi produce los cuatro dhyanas, que significan absorciones. Buda se refiere al samadhi y los dhyanas en el último punto del óctuple sendero, y de nuevo vuelve a hacerlo al morir. Dhyana se traduce como Jhana en pali, Ch’an en chino, Son en coreano, y Zen en japonés, y se ha convertido en esas culturas en sinónimo de meditación como un todo.

Meditación Básica

La forma más básica de meditación se lleva a cabo atendiendo a la propia respiración.

Hay que empezar sentándose en una silla normal, manteniendo la espalda erecta si se puede. Las posturas más tradicionales son la del loto, sentados sobre un cojín con cada pie apoyado sobre el muslo opuesto, y variaciones como el medio loto (un pie sobre el muslo opuesto y el otro estirado frente a la rodilla opuesta). Esto es difícil para mucha gente. Algunos se ponen de rodillas, sentados sobre sus piernas o sobre un cojín entre ellas. Muchos usan un banco de meditación: una vez arrodillados depositan un pequeño banco bajo su trasero. Pero la meditación también puede realizarse estando de pie, caminado lentamente, tendidos en el suelo o ¡incluso en una butaca!

Tradicionalmente, las manos se dejan caer sueltas, con las palmas hacia arriba, una sobre la otra, y con los pulgares tocándose ligeramente. A esto se le llama el mudra cósmico, la primera de una larga serie de de posiciones simbólicas de las manos. De todos modos, se las puede dejar caer sobre los muslos, o en cualquier otra posición que uno encuentre confortable.
La cabeza debe mantenerse en alto, pero no rígida. Los ojos pueden estar cerrados, o focalizados sobre un punto en el suelo un par de pies frente a uno, o mirando a las manos. Si sientes que te estás durmiendo, ¡mantenlos abiertos!

A los principiantes en la meditación se les pide a menudo que cuenten sus exalaciones hasta diez. Luego se vuelve a empezar desde el uno. Si se pierde la cuenta, simplemente se vuelve a comenzar. La respiración debe ser lenta y regular, pero no forzada o controlada artificialmente. Simplemente hay que respirar con naturalidad e ir contando.

Unas pocas semanas después, se puede dejar de llevar la cuenta e intentar simplemente seguir la respiración. Hay que concentrarse en la entrada y salida del aire. Lo mejor es ser enteramente consciente de todo el proceso de la respiración, pero la mayoría de la gente se concentra en un aspecto o en otro: la sensación de frialdad seguida de calidez en la entrada de la nariz, o la elevación y descenso del diafragma. Muchos meditadores sugieren que imaginemos el aire entrando y saliendo a través de un pequeño agujero de una o dos pulgadas bajo el ombligo. Mantener la mente en la parte baja del cuerpo ayuda a alcanzar una meditación profunda. Pero si se tiene sueño, entonces es mejor centrarse más arriba, en la nariz.

Por supuesto, uno suele distraerse inevitablemente por los sonidos externos y por los pensamientos internos. El modo de manejarlos es reconociendo estos distractores, aceptando su presencia, pero sin apegarse a ellos. No hay que dejarse atrapar por ellos. Simplemente hay que dejarlos existir, dejarlos pasar y volver a centrarse en la respiración. Al principio, lo mejor es rascarse si sentimos picor y movernos un poco si nos sentimos incómodos. Más tarde, descubriremos que la misma atención disminuida que empleamos para los sonidos e ideas es igualmente útil para las sensaciones físicas.

Una forma de meditación más avanzada es shikantaza, o meditación en el vacío. Aquí, no se sigue ninguna instrucción. No existe la concentración, tan sólo una callada tranquilidad de conciencia. Retienes tu mente como si estuvieras preparado para que algo sucediera, pero no permites que tu mente se apegue a nada. Las cosas (sonidos, olores, dolores, pensamientos, imágenes) entran y salen a la deriva, como nubes bajo una brisa ligera. Ésta es mi favorita.

Mucha gente tiene serias dificultades con sus pensamientos. Estamos tan acostumbrados a nuestras mentes hiperactivas, que apenas nos damos cuenta de su estruendosa actividad. Así pues, cuando nos sentamos y nos ponemos a meditar por primera vez, toda esa actividad nos pilla fuera de juego. Por ello, algunas personas encuentran útil emplear un poco de imaginación para ayudarse a meditar. Por ejemplo, en lugar de llevar la cuenta o seguir la respiración, prefieren imaginar una escena idílica, quizá flotando en una cálida laguna, hasta que los sonidos de la mente terminan por extinguirse.
Es conveniente meditar durante quince minutos al día, preferiblemente al amanecer, antes de que la casa se llene de ruidos, o a última hora de la noche, cuando reina un completo silencio. Si esto es demasiado, se puede meditar una vez por semana si así se prefiere. O también más a menudo. Ante todo, no hay que sentirse frustrado si las cosas no salen como uno imagina. Ni tampoco ser demasiado competitivo. No hay que empezar buscando de buenas a primeras la gran iluminación. Si uno tiene grandes pensamientos, estupendo. Escríbalos, si así gusta. Y luego vuelva a la respiración. Si uno siente emociones poderosas, maravilloso. Pero luego vuelva de nuevo a la respiración. La respiración ES la iluminación.

Ananda, primo, amigo y discípulo devoto de Buda, le preguntó una vez si había alguna cualidad particular que uno debiera cultivar especialmente para alcanzar un despertar completo. Buda le respondió: estar concentrado en la respiración.

"Imaginemos el caso de un monje que sale a la espesura, busca la sombra de un árbol o se instala en una casa vacía, se sienta doblando sus piernas en cruz, mantiene su cuerpo erecto, y empieza a concentrarse. Siempre consciente, inspira; siempre consciente, expira.

"Cuando hace una inspiración larga, es consciente de que está haciendo una inspiración larga; o cuando hace una expiración larga, es consciente de que está haciendo una expiración larga. Cuando hace una inspiración corta, es consciente de que está haciendo una inspiración corta; o cuando hace una expiración corta, es consciente de que está haciendo una expiración corta. 

Aprende a inspirar sintiendo todo su cuerpo y a expirar sintiendo todo su cuerpo. Aprende a inspirar calmando los procesos corporales, y a expirar calmando los procesos corporales.

"Aprende a inspirar sensible al éxtasis, y a expirar sensible al éxtasis. Aprende a inspirar sensible al placer, y a expirar sensible al placer. Aprende a inspirar sensible a los procesos mentales, y a expirar sensible a los procesos mentales. Aprende a inspirar calmando los procesos mentales, y a expirar calmando los procesos mentales.

"Aprende a inspirar sensible a la mente, y a expirar sensible a la mente. Aprende a inspirar satisfaciendo la mente, y a expirar satisfaciendo la mente. Aprende a inspirar serenando la mente, y a expirar serenando la mente. Aprende a inspirar liberando su mente, y a expirar liberando su mente.

"Aprende a inspirar centrándose en la inestabilidad, y a expirar centrándose en la inestabilidad. Aprende a inspirar centrándose en la ecuanimidad, y a expirar centrándose en la ecuanimidad. Aprende a inspirar centrándose en la extinción, y a expirar centrándose en la extinción. Aprende a inspirar centrándose en la renuncia, y a expirar centrándose en la renuncia."
(adaptado del Samyutta Nikaya 54, 13
Los Cinco Obstáculos (Nivarana) son los principales estorbos en la concentración.

1. Deseo sensual (abhidya)
2. Rencor, odio o ira (pradosha)
3. Pereza e indolencia (styana y middha)
4. Inquietud y preocupación (anuddhatya y kaukritya)
5. Duda (vichikitsa). Se refiere aquí a la duda, escepticismo, indecisión o vacilación, sin el deseo además de superarlas, más en el sentido de la idea corriente de cinismo o pesimismo, que en el de una mentalidad abierta deseosa de encontrar pruebas que corroboren una evidencia.







RESUMEN DEL NOBLE SENDERO ÓCTUPLE












Resumen de los fundamentos del Noble Sendero Óctuple

  • En el sermón de Benarés, tras su iluminación, Budha expuso las cuatro Nobles Verdades y el Óctuple Sendero:
    1. La primera Noble Verdad es dukkha, la naturaleza de la vida es sufrimiento. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo que se desea es sufrimiento. En breve, los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento.
    2. La segunda Noble Verdad es el origen de dukkha, el deseo o "sed de vivir" acompañado de todas las pasiones y apegos. Esta, oh monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento. Es el deseo que produce nuevos renacimientos, que acompañado con placer y pasión encuentra siempre nuevo deleite, ahora aqui ahora allí. Es decir, el deseo por los placeres sensuales, el deseo por la existencia y el deseo por la no existencia.
    3. La tercera Noble Verdad es la cesación de dukkha, alcanzar el Nirvana, la Verdad absoluta, la Realidad última. Esta, oh monjes, es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento. Es la total extinción y cesación de ese mismo deseo, su abandono, su descarte, liberarse del mismo, su no dependencia.
    4. La cuarta Noble Verdad es el Sendero que conduce al cese del sufrimiento y a la experiencia del Nirvana. Esta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento. Solamente este Óctuple Noble Sendero; es decir, Recto Entendimiento, Recto Pensamiento, Recto Lenguaje, Recta Acción, Recta Vida, Recto Esfuerzo, Recta Atención y Recta Concentración.
  • La esencia de los millares de discursos en los que el Buda explicó su enseñanza de distintas maneras, está contenida en Las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Óctuple Sendero.
  • Este Sendero comprendido en la cuarta Noble Verdad es el Sendero Medio, llamado así por evitar los dos extremos, tanto la búsqueda de la felicidad a través de los placeres sensuales, como la mortificación de uno mismo. Este Sendero Medio es llamado el Noble Óctuple Sendero, ya que consta de ocho factores, que son:
  • 1. Recta comprensión
  • (samina ditthi)
  • 2. Recto pensamiento
  • (samma sankappa)
  • 3. Rectas palabras
  • (sammma vaca)
  • 4. Recta acción
  • (samma Kammanta)
  • 5. Rectos medios de vida
  • (samma ajiva)
  • 6. Recto esfuerzo
  • (samma vayama)
  • 7. Recta atención
  • (samma sati)
  • 8. Recta concentración
  • (samma samadhi)

  • Estos ocho factores no son separados y deben desarrollarse simultáneamente, ya que todos ellos están estrechamente relacionados entre sí, y cada uno contribuye al cultivo de los otros.
Su finalidad es el desarrollo y perfeccionamiento de los tres principios capitales del adiestramiento y disciplina budistas: La sabiduría (pa" la), la conducta ética (sila) y la disciplina mental (samadhi).

    1. La Sabiduría implica la Recta Comprensión y el Recto Pensamiento.
      • La Recta Comprensión es la comprensión de las cuatro Nobles Verdades. Es la comprensión de la ley de la causalidad. Es la comprensión de la impermanencia.
      • El Recto Pensamiento es pensar con desapego, amor, renunciamiento y no violencia, esto es, con sabiduría. Es evitar pensamientos de apego, malevolencia, odio y violencia, esto es, evitando la ignorancia.
    1. La Conducta ética implica: la Recta Palabra, la Recta Acción y los Rectos Medios de Vida. La conducta ética (sila) está basada en la vasta concepción del amor universal y la compasión hacia todos los seres vivientes, que constituye el fundamento de la enseñanza del Buda.
      • La Recta Palabra es abstenerse de emplear formas de lenguaje erróneas y perniciosas, de hablar negligentemente, de mentir, difamar, calumniar o dañar a otros, y cultivar las palabras amistosas, benévolas, agradables, dulces, significativas y útiles.
      • La Recta Acción es cultivar una conducta moral honorable y pacífica, absteniéndose de matar, robar, relaciones sexuales ilegítimas y llevar a cabo tratos deshonestos.
      • Los Rectos Medios de vida es ganarse la vida de forma honorable, irreprochable e inofensiva, evitando cualquier profesión que pueda ser nociva de alguna manera para otros seres vivientes.
    1. La disciplina mental incluye: el Recto Esfuerzo, la Recta Atención y la Recta Concentración.
      • El Recto Esfuerzo implica los cuatro siguientes esfuerzos: 1) Impedir el surtimiento de pensamientos malos. 2) Apartar los pensamientos malos ya surgidos en la mente. 3) Cultivar el surtimiento de los buenos pensamientos. 4) Mantener los buenos pensamientos ya surgidos. Cultivar con atención el Dhamma.
      • La Recta Atención implica los Cuatro Estados de Atención Mental: 1) Prestar diligente atención al cuerpo. 2) Prestar diligente atención a las sensaciones y las emociones. 3) Prestar diligente atención a las actividades de la mente. 4) Prestar diligente atención a las ideas pensamientos, concepciones y cosas (dhamma).
      • La Recta Concentración es la disciplina que nos conduce a las cuatro etapas de dhyana, o absorción, en la primera etapa se abandonan los deseos y pensamientos apasionados e impuros, en la segunda, ya desaparecidas las actividades mentales, se desarrolla la tranquilidad y la "fijación unificadora de la mente", en la tercera surge la ecuanimidad consciente y en la cuarta desaparecen todas las sensaciones, tanto de dicha como de desdicha, de alegría y de pesar, permaneciendo en un estado de ecuanimidad y lucidez mental.
  • Este Noble Óctuple Sendero puede ser seguido, practicado y desarrollado por cada individuo. Es disciplina corporal, verbal y mental. Se trata de un Sendero que conduce a la aprehensión de la Realidad última, al logro de la liberación, de la felicidad y la paz, mediante el autodesarrollo moral, espiritual e intelectual.


Shekinah








jueves, 16 de mayo de 2019

WESAK









El Wesak, día de fiesta
Para conmemorar este importante descubrimiento hay un día muy especial de celebración en el calendario; Vaishakha Purnima, que es el día de luna llena del mes indio vaishakha. En pali, vaishakha es vesakha, que en singalés se traduce como "Wesak" y éste es el nombre que recibe el festival budista más importante. En Wesak los budistas celebran lo que consideran el mayor evento de la historia, la ocasión en que un ser alcanzó la iluminación por primera vez. Se conmemora el día en que Siddhartha Gotama finalmente logró liberarse de todos sus condicionamientos y de sus limitaciones humanas para ponerse a la par con la realidad, transformándose en la personificación viva de la verdad y convirtiéndose en un buda.

Un día triplemente sagrado
Puede resultar sorprendente, por lo tanto, que en ocasiones haya cierta confusión sobre lo que se celebra en Wesak. Todas las veces que me invitaron a participar en una celebración de Wesak, ya fuese como conferenciante o con cualquier otra función, se me pedía “que honrase con mi presencia” (muestra del estilo de cortesía en estas cuestiones) el "día triplemente sagrado". ¿A qué se referían con "triplemente"? Existe una razón para tal designación. Según algunas fuentes, el Vaishakha Purnima no es el aniversario de un único evento sino de tres: el nacimiento del Buda, su iluminación y su deceso o parinirvana. Se supone que todos estos eventos ocurrieron el mismo día, en años diferentes, por supuesto, pero por una coincidencia extraordinaria en el mismo día de luna llena. Tenemos que añadir que esta tradición del "triplemente sagrado" Vaishakha Purnima forma parte de una tradición algo más reciente que se originó en Sri Lanka y que se extendió a otros países theravadines. En el resto del mundo budista, es decir, en los países budistas mahayanistas, las celebraciones del nacimiento del Buda y de su parinirvana se realizan en días diferentes. Esto es ciertamente lo más tradicional y lo más lógico.




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